Asfixia





Henos llegado a casa rendidos de cansancio.  Ha sido un día extraño, intenso y a la vez en estado de alerta permanente.  El coche de Anastasia permanece en el garaje destrozado, lleno de pintura.  Pero eso no me preocupa ni me inquieta, puedo comprarle otro.  Lo que me aterroriza es que ella está aquí.  No sé dónde, ni dónde se oculta, pero estoy seguro que su presa es Anastasia.  Mi cabeza es una olla a presión pensando a mil por hora.  Rápidamente y tomándola por la cintura la voy alejando de allí y a los guardaespaldas pido que revisen hasta el último clavo de mi casa.  ¿ Cómo ha podido entrar?  Ana me dice que es imposible que haya ido al ático, pero yo sé que si ha llegado al garaje, habría podido entrar en casa  Aunque estoy nervioso y preocupado, trato de disimular ante ella, porque también se altera.


La conduzco hasta el dormitorio.  Las sienes me baten horriblemente, pero consigo que se acueste.  Abre uno de los cajones de mi vestidor y saca de él una de mis camisetas. ¿ Cómo es posible que la guste una camiseta para dormir?  He comprado para ella los más bellos camisones y pijamas de la más fina tela, de satén, de raso, pero ella dice que lo prefiere porque así se siente más cerca de mi.  Por un lado me satisface que siempre me tenga presente.  Me tumbo a su lado hasta que entorna los ojos.  Ella también está rendida.

Voy al despacho y Taylor está a pleno rendimiento.  " No hay nadie, señor Grey ".  Y respiro tranquilo.  Ni siquiera el cansancio consigue que me entre sueño.  Estoy totalmente desvelado, así que prefiero arreglar algunos asuntos antes de ir a la cama, aunque sólo sea para estirar las piernas y relajar la tensión.  He de hablar con Elena por la carta que ha enviado a Anastasia ¿ Por qué diablos no nos deja en paz?  Me he puesto serio con ella, y creo que lo ha entendido.  Al pasar en dirección al dormitorio, veo el piano y me viene a la cabeza interpretar alguna melodía, porque eso sí serenará mis nervios.  Lo pongo en sordina y comienzo a tocar mi pieza preferida de Chopin " Asfixia ", porque es así como yo me siento referente a la protección de Ana.


Hasta dos veces la interpreto, cuando a la mitad de la segunda vez, veo la silueta de Ana que viene en mi búsqueda. " Ven a la cama.  Es muy tarde y debes estar rendido ".  Me toma de la mano y me dejo llevar como si fuera un niño.  El sólo contacto de su mano atempera mis preocupaciones.

Al entrar en la habitación, me sobresalto un poco: algo no me cuadra.  Hay una temperatura demasiado baja.  Compruebo el termostato y veo que está a  muy pocos grados. No es normal, siempre mantengo la temperatura a veintidos grados. Se habrá estropeado; mañana mismo vendrán a revisarlo.  Pero una ráfaga de viento me hace mirar hacia el balcón que está abierto de par en par.

- ¿ Lo has abierto tú ? - pregunto a Anastasia
- No. Estaba cerrado cuando salí a buscarte, estoy segura.

Y en ese momento, la sangre se me hiela en las venas y la cabeza me da vueltas.  Miro impaciente en todos los rincones de la habitación y cierro el balcón: no hay nadie.

- ¿ Qué pasa, qué pasa ? - me pregunta ella, pero apenas la escucho.
-Vístete- la ordeno y llamo nervioso a Taylor que atiende rápidamente mi llamada
- ¡ Está aquí !-  No necesito decirle más .  Tres minutos después, llama a la puerta de mi habitación


We arrived home tired of exhaustion. It has been a strange day, intense and at the same time in a state of permanent alert. Anastasia's car remains in the destroyed garage, full of paint. But that does not bother me or worry me, I can buy another. What terrifies me is that she is here. I do not know where, or where it is hidden, but I am sure that its prey is Anastasia. My head is a pressure cooker thinking a thousand times per hour. Quickly and taking her by the waist I'm moving away from there and the bodyguards ask that they check every nail in my house. How could she enter? Ana tells me that it is impossible that I went to the attic, but I know that if it has reached the garage, she could have entered the house. Although I am nervous and worried, I try to hide it, because it also changes.

I drive her to the bedroom. The temples beat me horribly, but I get him to lie down. Open one of the drawers in my dressing room and take out one of my shirts. How is it possible that she like a sleep shirt? I bought for her the most beautiful nightgowns and pajamas of the finest fabric, satin, but she says she prefers it because that's how she feels closer to me. On the one hand I am pleased that she always keep me in mind. I lie down beside her until she squints. She is also exhausted.

I'm going to the office and Taylor is at full capacity. "There is no one, Mr. Gray." And I breathe easy. Not even tiredness makes me sleep. I am totally awake, so I prefer to settle some issues before going to bed, if only to stretch my legs and relax the tension. I have to talk to Elena about the letter she sent to Anastasia. Why the hell does not she leave us alone? I have become serious with her, and I think she has understood it. When I pass in the direction of the bedroom, I see the piano and it comes to my head to interpret some melody, because that will calm my nerves. I put it in mute and start playing my favorite piece of Chopin "Asphyxia", because that's how I feel about Ana's protection.
Twice I interpret it, when in the middle of the second time, I see the silhouette of Ana that comes in my search. "Come to bed, it's too late and you must be exhausted." She takes me by the hand and I let myself go as if I were a child. The only touch of her hand tempers my worries.

Upon entering the room, I startled a bit: something does not fit me. There is a temperature too low. I check the thermostat and see that it is very few degrees. It is not normal, I always maintain the temperature at twenty degrees. It will be spoiled; tomorrow it will come to check it. But a gust of wind makes me look towards the balcony that is wide open.

- Do you opened it? - I ask Anastasia
- No. It was closed when I went looking for you, I'm sure.

And at that moment, the blood freezes in my veins and my head spins. I look impatiently in every corner of the room and close the balcony: there is no one.

- What's up what's Up ? - she asks me, but I barely hear her.
-Give yourself- I order her and  I call Taylor nervous who quickly answers my call

- She's here! - I do not need to tell him more. Three minutes later, knock on the door of my room


Publicado en:  Fifty Forever Official Facebook Group, por 1996rosafermu.  Relato basado en la trilogía de E L James Cincuenta sombras de Grey
Atoría del texto:  1996rosafermu
Ilustraciones:  Archivo de 1996rosafermu ( Darker )
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